www.puertorealweb.es

Miércoles 24 de abril de 2019

Puerto Real en la Historia

"Puerto Real en la Historia"

EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III)

Regresa, con la tercera entrega nuestro historiador para hacernos de guía por el Puerto Real existente bajo tierra

16 de febrero de 2013

Nº Comentarios

6

La existencia de espacios subterráneos en Puerto Real, unos espacios más o menos conocidos, más o menos adscritos al espacio de la leyenda, más o menos identificados, más o menos cercanos a la realidad, forma parte de nuestro bagaje colectivo, de nuestro imaginario común como portorrealeños.

En los artículos que han precedido a éste hemos apuntado la cuestión, y hemos comenzado a tratar acerca de los espacios subterráneos existentes en la Prioral de San Sebastián. En otros trabajos anteriores hemos abordado, en solitario o con algún colega historiador, dicha cuestión relativa a las criptas y capillas funerarias de la parroquia de San Sebastián 1.

Sabemos que bajo los suelos de la iglesia parroquial de San Sebastián (quizá el monumento más significativo y relevante de la localidad) existen uno o más espacios funerarios, si bien personalmente me inclino a fecha de hoy por considerar la presencia de varios espacios (de más de uno, quiero decir), desde capillas funerarias bajo las capillas del templo a quizá una cripta mayor (que pudiera estar emplazada bajo el presbiterio, bajo el altar mayor, cuando no bajo las naves del propio edificio), todo ello sin perjuicio de la existencia de enterramientos superficiales (no situados en criptas propiamente dichas) en el propio templo.

En este sentido, sabemos que a finales del siglo XVIII (tan a finales como en el año 1798) estaba tratándose -ya por aquellos entonces- de crear un cementerio municipal (un espacio funerario específico) fuera de los templos, debido a la poca salubridad que suponía la cantidad de enterramientos que se llevaban a cabo en los panteones de las iglesias de Puerto Real (además y sin obviar el hecho de que la Ley comenzaba a apuntar en la dirección de no seguir enterrando dentro de las iglesias, precisamente por razones de salud).

Así en la documentación de la época -y de forma directa- se menciona al panteón de la parroquia de San Sebastián. En agosto del citado año 1798 se reunió la Hermandad de la Orden Tercera de los Dolores en el panteón de la Prioral, de forma infructuosa ya que esta reunión tuvo que ser aplazada debido a “...la fetidez y olor intolerable que exhalaba (...) puestos en la nariz los pañuelos...”. Además, al día siguiente, algunas personas se dirigieron a la ermita de San Andrés (que estuviera situada en la actual Plaza de la Iglesia y que resultara destruida a causa de la ocupación francesa de la Villa durante la Guerra de la Independencia), donde, en compañía de la Hermandad de Ánimas, no tuvieron una buena experiencia, ya que confiesan que “... al abrir las puertas fuimos arrojados de ella por la fetidez insufrible que despedía...” 2. Gráfico. Literal. Explícito.

De este modo no sólo contamos con noticias acerca de la existencia de un panteón (que podría ser de notables dimensiones) en San Sebastián, sino también de la situación al límite en la que estaban los enterramientos en las iglesias de la localidad por aquellas fechas: el crecimiento de la población de la Villa desde el siglo XVII hasta finales del XVIII habría contribuido a provocar que las criptas de los templos de Puerto Real se hubieran podido quedar pequeñas para un número cada vez mayor de difuntos, algo que sería causa de un estado de insalubridad que (junto a la epidemia de fiebre amarilla de principios del siglo XIX, que estallaría sólo un par de años después de 1798) andando el tiempo llevaría a la creación de un cementerio público (el de San Benito), situado junto a la antigua ermita de San Benito, por entonces en las afueras del casco urbano, al final de la calle de la Plaza.

De hecho con ello (con el establecimiento del cementerio de San Benito y el cierre de las criptas de las iglesias) se estaba dando curso a la Ley, a las instrucciones dictadas años antes por Carlos III, quien el 3 de abril de 1787 publicase una Real Cédula imponiendo una normativa sobre los enterramientos, que se venían realizando hasta aquel entonces en el interior de las iglesias; ello acarreaba graves trastornos (como malos olores) y representaba el peligro constante de constituirse en foco de enfermedades, por lo que se aconsejaba crear de cementerios exteriores, incluso alejados de la población, extramuros (en el caso de las ciudades amuralladas). Esta normativa daría origen a los actuales cementerios.

Las criptas funerarias de la Prioral de San Sebastián (ese espacio subterráneo con historia propia a la espera de ser re-descubiertas) habrían de cerrarse entre 1800 y fines de 1802, a consecuencia de la ya referida y terrible epidemia de fiebre amarilla que arrasaría Puerto Real y la bahía gaditana en esos años (un episodio tremendo de nuestra historia estudiado hace años por nuestro paisano J.J. Iglesias).

Desde ese entonces nadie (salvo prueba en contrario) recibiría sepultura en el interior de la parroquia de San Sebastián; así sucedería incluso con los personajes más ilustres del momento: sirva en este sentido el ejemplo y caso de don Francisco de la Rosa y Arnaud, capitán de fragata y cuarto conde de Vega Florida, con pleno derecho a recibir sepultura en la tumba de su padre (en la tumba familiar de los condes de Vegaflorida, que sabemos existía en la Prioral y donde habrían recibido sepultura sus padres); el cuarto conde de Vegaflorida, sin embargo, recibiría sepultura (en 1823, año de su fallecimiento) en el cementerio de San Benito.

Cabe señalar, para cerrar este pequeño artículo, que las referencias documentales que señalan y evidencian la existencia de estos espacios subterráneos (de naturaleza funeraria) en la Prioral existen, algo en lo que abundaremos en los siguientes párrafos de esta serie.

CONDICIONES DE PUBLICACIÓN DE LOS COMENTARIOS

PRW no se responsabiliza de las opiniones vertidas en los foros y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo, discriminatorio o difamatorio, o con contenido no vinculado con la noticia

6 Comentarios
  • EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III) 16 de febrero de 2013 08:39, por Aprendiendo

    Volvemos a aprender de cuestiones muy interesantes sobre nuestro pueblo con esta serie de artículos sobre el "Puerto Real subterráneo" . Muy buenos los artículos, como nos tienes acostumbrados.

    Contestar

  • EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III) 16 de febrero de 2013 12:19, por Manolo J. Parodi Álvarez

    Muchas gracias, "Aprendiendo", por tus palabras de ánimo. Ahí estamos, mientras PRW nos siga brindando esta ventana a la Historia de nuestro querido Puerto Real.
    Un saludo.

    MP

    Contestar

  • EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III) 16 de febrero de 2013 20:13, por Jetodi

    Que lástima que no sepamos sacar provecho de nuestra historia y revertirlo en la adecuación de estos enclaves para poder ser visitado y estudiado in situ incluso en la incorporación de estos en visitas turísticas.

    Contestar

    • EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III) 17 de febrero de 2013 22:27, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Llevas mucha razón en tus palabras, "Jetodi". Yo por mi parte no sólo no pierdo la esperanza, sino que me dedico no sólo a la divulgación histórica sino a la economía de la Cultura y a la relación entre Patrimonio Histórico y Turismo. Insistir es llegar.
      Un cordial saludo, y muchas gracias por tus palabras.

      MP.

      Contestar

  • EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III) 17 de febrero de 2013 11:12, por yo

    Como siempre cosas bonitas e interesantes de nuestro pueblo.

    Contestar

    • EL PUERTO REAL SUBTERRANEO (III) 17 de febrero de 2013 22:29, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Muchas gracias, "yo", por tus palabras, tan escuetas como cordiales.
      Se agradece, y mucho.

      Un cordialísimo saludo.

      MP.

      Contestar

moderación a priori

Este foro es moderado a priori: su contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién es usted?
Su mensaje

Para crear párrafos, deje simplemente líneas vacías.