www.puertorealweb.es

Lunes 20 de noviembre de 2017

Puerto Real en la Historia

Sección: "Puerto Real en la Historia"

Fondeadero del Río San Pedro, hace 500 años

El historiador puertorrealeño Antonio Villalpando nos sumerge en la historia de la Real Villa

4 de abril de 2016

Nº Comentarios

JPEG - 42.4 KB
Antonio Villalpando. Historiador

Mientras rema está pendiente a las estacas, que en realidad son palos clavados en el fondo del caño, indicando el lugar por donde discurre “la canal”, la parte del caño que tiene agua aunque baje la marea. Si el que llevara la embarcación no conociera ese código terminaría con el barco encallado. En la segunda cruceta se detiene. La dirección del viento y la fuerza de la corriente, le ayudan a alcanzar su lugar en el fondeadero. Lo haría sin ningún problema de no ser por tener que lidiar con las lisas que le saltan al bote y le dan incluso en la cara.

Dentro de un fondeadero se pueden diferenciar muchos elementos. En el sistema tradicional de amarre en Puerto Real es imprescindible El muerto, que consiste en un elemento de peso considerable, por ejemplo un bidón relleno de piedras y cemento, al cual se amarra mediante una cadena la boya, que es un flotador, en ocasiones una botella o una garrafa. Esta última sirve para indicar la posición del amarre del muerto.

A estos elementos se realiza el amarre de la barca de pesca para su fondeadero. El embarque solía realizarse a nado por una persona que luego recogía al resto de la tripulación en las proximidades de la orilla. En ocasiones existen en la orilla embarcaciones aún más pequeñas que los botes tradicionales, que servían para realizar el embarque por la primera persona sin necesidad de mojarse demasiado o al menos, sin nadar, paterillas de embarque o auxiliares, que pueden ser comunales, del grupo de pescadores que utiliza el fondeadero, o de particulares.

Una terminología específica. Una ordenación inmemorial que indica por donde se navega, donde se pesca, donde “duerme” una embarcación o el lugar donde se repara. Algún día aprenderemos a valorar, de verdad, el conocimiento amplio y complejo que tienen las gentes del mar y del campo.

Las labores de embarque y fondeadero en el Río San Pedro tienen una tradición histórica constatada desde la antigüedad romana, como muestra la aparición de pecios Cargados de ánforas. (Cat. BHIA de IAPH, núm. 110280034). Destaca de forma singular las referencia al uso del río San Pedro como fondeadero por la Ciudad de Jerez durante el siglo XV, según reza en la documentación de archivo, para el establecimiento de barcos de pesca y de carácter militar, que incluían el uso pirata y militar propiamente dicho. Entre sus artes y pesquerías, así como “la acogida de sus armadas” tenemos constancia de que los vecinos de esta ciudad tenían allí sus “jabegas y armadores, así de pesquerías como de curso” Jábegas, que debemos de entender como pequeñas almadrabas de tiro, denominadas “bolicheras” destinadas a pescar melva y caballa gracias a una embarcación que calaba la red en la distancia para luego poder recoger desde la orilla el copo, acorralando a los peces en la playa, como si de una charanga gigante se tratara. (Martín Gutiérrez 2003, 289, nota 277; Martín Gutiérrez 2004, 123–124, nota 76).

Se conoce la existencia en el siglo XVI de un embarcadero en “El Salado”, actual río de San Pedro, en término de Puerto Real, donde se cargan “piedras de Puerto Real” en “barcos para traer a Sevilla” para “esta santa iglesia”, la Catedral de Sevilla, actividad que se desarrolla al menos hasta fin del año 1541 (Rodríguez Estévez, 1998, ACS, Fábrica, Libros de Mayordomía, nº 64, fol. 10v).

Hoy el fondeadero poco tiene que ver con las embarcaciones de antaño aunque el código no escrito de estacas, boyas, muertos o crucetas sigue funcionando.

Bibliografía.

Catalogo SIPHA. IAPH.

Lagóstena (Coord) y Villalpando (Doc). Catalogo del Patrimonio Histórico del Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños y Pinar de La Algaida. Consejería Obras públicas y Ordenación del Territorio & UCA. (Ed 2009)

E. Martín Gutiérrez, "Análisis de la toponimia y aplicación al estudio del doblamiento. El Alfoz de Jerez de la Frontera durante la baja Edad Media", HID 30, 2003, pp. 257- 300.

E. Martín Gutiérrez, La Organización del paisaje rural durante la baja Edad Media. El Ejemplo de Jerez de la Frontera, Sevilla 2004.

J.C. Rodríguez Estévez, Los Canteros de la Catedral de Sevilla. Del Gótico al Renacimiento, Sevilla 1998.

CONDICIONES DE PUBLICACIÓN DE LOS COMENTARIOS

PRW no se responsabiliza de las opiniones vertidas en los foros y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo, discriminatorio o difamatorio, o con contenido no vinculado con la noticia

moderación a priori

Este foro es moderado a priori: su contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién es usted?
Su mensaje

Para crear párrafos, deje simplemente líneas vacías.