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Domingo 16 de diciembre de 2018

Puerto Real en la Historia

Una nueva entrega de la sección PUERTO REAL EN LA HISTORIA

"NOTAS SOBRE LA CORTADURA"

Como es sabido (y ya explicase en su día Don Antonio Muro), este cauce artificial de agua fue construido en un momento verdaderamente crucial y muy delicado de nuestra Historia nacional, en el primer cuarto del siglo XIX, y en el marco de unas circunstancias políticas muy concretas que afectaban a España y al resto de Europa

18 de febrero de 2012

Nº Comentarios

12
Manuel J. Parodi. Historiador

Seguiremos contemplando -como hasta ahora- jirones de nuestra Historia local, pero alejándonos de los temas que hemos venido abordando últimamente, de modo que centraremos nuestra atención en los siguientes párrafos en una realidad más reciente, perteneciente al que ya no es el "siglo pasado", al Ochocientos, al siglo XIX: atenderemos a un "monumento" (que no es específicamente tal, según veremos, sino algo más) relacionado con la Guerra de la Independencia, como lo fueran asimismo los baluartes del Puente Suazo, el Real Carenero, o el Arsenal de La Carraca, protagonistas de capítulos pasados de nuestra Historia, hoy tan presentes merced a la conmemoración del Bicentenario (un carro éste -el de 1812, al que muchos en nuestra Real Villa se han querido subir y que algunos, como el que suscribe, preconizamos con cierta antelación -más de diez años antes de la efeméride ya insistíamos en lo necesario de la vinculación de Puerto Real al evento- sólo para ser primero ignorados y luego preteridos…).

De acuerdo con este mismo tenor, haremos mención de uno de nuestros hitos históricos más singulares de nuestra localidad, ya que con el mismo nos hallamos ante una referencia de carácter histórico al tiempo que se trata del que cabe considerar como uno de los lugares más peculiares y significativos -sin duda- de nuestro paisaje local, un sitio verdaderamente emblemático de nuestro no precisamente pequeño término municipal. Nos estamos refiriendo con tanto rodeo a la Cortadura, al “caño de la Cortadura”, caño (más bien canal, siendo rigoristas) de origen artificial, fruto de la mano humana, que comunica el caño del Trocadero con el río San Pedro, y que de ese modo convertía en una zona insular al amplio lugar y pago de La Matagorda, aislándolo del Continente (que se dice pronto).

Como es sabido (y ya explicase en su día Don Antonio Muro), este cauce artificial de agua fue construido en un momento verdaderamente crucial y muy delicado de nuestra Historia nacional, en el primer cuarto del siglo XIX, y en el marco de unas circunstancias políticas muy concretas que afectaban a España y al resto de Europa. Recién acabada la Guerra de la Independencia, en 1814, Fernando VII fue restablecido como rey de España afirmándose en sus prerrogativas absolutas, derogando el rey la Constitución de 1812 e incumpliendo todas sus promesas. Perdidas las colonias del Continente Americano (tras una guerra que desangró a España entre 1810 y 1824 y que vino a sumarse a la invasión francesa como factor destructor de la economía del país), y desgarrada nuevamente España por el conflicto político entre liberales (partidarios del gobierno constitucional) y absolutistas (defensores de la monarquía absoluta de derecho divino), los liberales consiguieron, tras el Pronunciamiento del general Rafael Riego en Las Cabezas de San Juan (en la provincia de Sevilla) en 1820, inclinar la balanza a su favor, haciéndose con el poder. Fernando VII, en su línea, se traiciona a sí mismo una vez más y jura la Constitución de 1812 (proclamando aquello de “...marchemos todos juntos y yo el primero por la senda constitucional...”), mientras se dedica a intrigar y a buscar la ayuda de los soberanos europeos -que por esos años se encontraban en circunstancias similares al español- contra el constitucionalismo creciente.

Este ir y venir que duraría tres años (que serían los del “Trienio Liberal” en España) finalizará cuando la Santa Alianza (coalición de soberanos europeos defensores del poder absoluto de derecho divino) envió un ejército francés -los "Cien Mil Hijos de San Luis", tantas y tantas veces mencionados en nuestra Historia local- a invadir España para restaurar a Fernando VII en sus prerrogativas absolutas…, de nuevo. El fin sería breve: guardado el rey en Cádiz, “huésped” del gobierno liberal (que mantiene la ficción de “proteger” al monarca conspirador de la invasión que él mismo ha propiciado y de los invasores a los que él mismo ha convocado) éste, el gobierno, trataría de reforzar por todos los medios las defensas de la plaza fuerte gaditana para, una vez más, prepararse a resistir un invasor galo: de esta manera y por este motivo se ordenó crear este caño de la Cortadura, de forma que esta barrera acuática artificial pudiera servir para reforzar las defensas naturales y humanas de la Bahía y sí los defensores de la ciudad contar con un foso artificial que sirviera para ayudar a detener a los Hijos de San Luis.

Pero el esfuerzo y la obra no habrían de servir. Se hizo la canal (a menor escala de lo previsto), pero pese a todo la ciudad de Cádiz acabaría cayendo en manos francesas después que el Fort Louis fue asaltado, Puerto Real se vio nuevamente afectada por las circunstancias bélicas y Fernando VII (ese desastre nacional) fue finalmente restaurado en sus poderes absolutos, para mayor desgracia del país

Quedó la Cortadura, como testigo de los hechos en forma de inacabado foso defensivo de la isla gaditana y de nuestro fuerte de Matagorda, como prueba y recuerdo de la determinación y el valor de Puerto Real y de Cádiz y su Bahía.

Hoy, este sitio histórico languidece, padeciendo las agresiones del tiempo, el desinterés y la ignorancia. Con su ruina, una parte de nuestra Historia y nuestro Patrimonio Histórico corren peligro de desaparecer. Es de esperar que en estos tiempos corran mejores vientos para nuestro Patrimonio que antes, y que lugares históricos como el de la Cortadura (por citar uno: traeremos más a estos párrafos) puedan mejorar su situación y salvarse de un futuro que parece seguir tan negro hoy como ayer. Seguiremos insistiendo, hoy como ayer, en la necesidad de que estas cosas cambien.

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12 Comentarios
  • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 18 de febrero de 2012 16:21, por Tonio

    He podido leer en el texto:

    "... pero pese a todo la ciudad de cádiz acabaría cayendo en manos francesas....."No he endendido esta frase... Cádiz no fue ocupada por los franceses. Puedes aclararme qué has querido decir.

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    • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 18 de febrero de 2012 18:55, por RiegoxGoteo

      «He venido en resolver -decía el decreto real del 1 de octubre de 1823- que se entreguen en el día de mañana todos los puestos militares de la Isla de León y la plaza de Cádiz al ejército que manda mi Augusto y amado primo, duque de Angulema, para que los ocupe en mi Real Nombre.» Fernando VII

      Las vejaciones y humillaciones que recibió la población gaditana de los franceses fueron incalculables. Muchos liberales, constitucionalistas e independentistas fueron ejecutados con tormentos propios de la peor época de nuestra historia.

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      • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 19 de febrero de 2012 12:07, por Manolo J. Parodi Álvarez

        Muchas gracias, "RiegoxGoteo", por tu aportación, que contribuye a despejar las dudas de "Tonio" tras su lectura del texto.
        Fernando VII persiguió con saña a los liberales, antes y después de 1820-1823, y víctimas de su perecución fueron héroes de la Guerra de la Independencia, como "el Empecinado", jefe guerrillero de la lucha contra el ejército napoleónico, o el general Torrijos, héroe de la lucha contra Napoleón, liberal, involuntario protagonista de un famoso cuadro de estilo historicista (obra de Antonio Gisbert, de 1888, conservado en el Museo del Prado), quien fuera fusilado in situ tras su fallido desembarco en la playa malagueña de San Andrés en 1831.

        Manolo J. Parodi Álvarez

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    • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 18 de febrero de 2012 21:39, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Pues a que, en 1823, a la caída del baluarte del Trocadero en manos de los Cien Mil Hijos de San Luis, Cádiz capituló (en 1823, no en 1812).
      Esta victoria francesa es la que, como es sabido, da nombre a la "Plaza del Trocadero" de París. Y aparece reflejada en el Arco de Triunfo de París.
      Muchas gracias por tu comentario, "Tonio".

      Manolo J. Parodi Álvarez

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      • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 21 de febrero de 2012 18:55, por Tonio

        Gracias a este artículo me he animado a leer cosas sobre Cádiz, aclarando muchas dudas. Muchas veces solo conocemos la historia muy por encima. Queda claro pues... "un Cádiz 1812 (guerra independencia) y.... un Cádiz en los 100000 hijos de san luis". Perdonad por mi ignorancia y muchísimas gracias a aquellos que despertais el interés por la cultura.

        Tonio.

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        • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 22 de febrero de 2012 09:14, por Manolo J. Parodi Álvarez

          Muchas gracias, Tonio, por tu participación en esta serie dedicada a la Historia de Puerto Real. Me alegro de saber que la lectura de artículos como éste te han animado a conocer más sobre la Historia de nuestro entorno.

          Un cordialísimo saludo.

          Manolo J. Parodi Álvarez

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  • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 20 de febrero de 2012 16:09, por Fran Delgado

    Hay que decir que las obras en la Cortadura del Río San Pedro comenzaron prácticamente cuando los franceses abandonaron el sitio en 1812, pero con la Paz firmada entre Francia y España se abandonó el proyecto. Ya en 1816 el canal estaba entorpecido.

    Finalmente, con la inminente invasión de los Cien mil Hijos de San Luis se quiso hacer en poco tiempo lo que en 11 años no se hizo. Como ocurre casi siempre, se hizo tarde y mal.

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    • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 20 de febrero de 2012 22:14, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Muchas gracias, "Fran Delgado", por tu aportación a esta serie, que sin duda la enriquece. De tu comentario el libre pensamiento puede extraer muchas conclusiones, especialmente si comparamos el ayer (principios del siglo XIX) y el hoy (principios del siglo XXI). De eso se trata: de construir entre todos.

      Un cordial saludo.

      Manolo J. Parodi Álvarez

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  • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 21 de febrero de 2012 13:45, por Antonio Cabral Mesa

    Pese a quien le pese, gran parte del patrimonio, por no decir casi todo, sigue estando en alerta y peligro. Y las últimas intervenciones han sido muy poco acertadas, más que un proyecto de recuperación, se ha visto como un remedio rápido, un parche maltrecho para remediar una situación momentanea, por motivos por los cuales muchos no estamos de acuerdo. Muchos ciudadanos no estamos dispuestos a seguir perdiendo zonas verdes y de interés arqueológico como el Almendral . En relación al Trocadero contamos con otra fuente de recursos que hay que preservar. Son vestigios muy sensibles a desaparecer. Antes de destapar hay que velar por la conservación del patrimonio que por su gravedad requiere de una prioridad y luego se tendrá que valorar que actuaciones serían las siguientes.

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    • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 22 de febrero de 2012 09:28, por Manolo J. Parodi Álvarez

      I. Tus palabras son tan ciertas como acertadas, Antonio (y no se trata de un juego verbal). Es imprescindible un cambio de paradigma en el tratamiento de nuestro Patrimonio Histórico (de lo que va quedando); en los últimos dos años se comenzó a dar algunos pasos (como la aplicación de planes estatales a la recuperación de monumentos y edificios históricos de Puerto Real, caso del yacimiento romano del Gallinero, la Plaza de Abastos o la Casa de las Columnas), pero últimamente hemos visto cómo estas iniciativas que partían desde las instancias administrativas locales se han detenido (y ahí está, por ejemplo, el caso de la Casa de las Columnas: se pararon las obras de recuperación del monumento y nunca más se supo desde hace ya meses...).

      Manolo J. Parodi Álvarez

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  • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 22 de febrero de 2012 09:29, por Manolo J. Parodi Álvarez

    II. "Viene" otro taller-escuela de arqueología, cuyos resultados es de esperar que tengan un mayor y mejor impacto sobre el cuerpo social y un mayor rendimiento social (el del anterior fue prácticamente nulo) en Puerto Real, pero iniciativas como ésa no bastan, ni siquiera como "parches"...
    Es necesario, como decía, un cambio de modelo en la gestión del Patrimonio Histórico. Mejor dicho:
    es imprescindible contar con un modelo de gestión del Patrimonio Histórico en Puerto Real, algo que no tenemos, algo que seguimos sin tener.

    Manolo J. Parodi Álvarez

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  • "NOTAS SOBRE LA CORTADURA" 22 de febrero de 2012 09:30, por Manolo J. Parodi Álvarez

    III. Quien suscribe lleva años escribiendo sobre esto: y podría decir que esos años, puestos en fila uno detrás de otro, llegan a un par de décadas (o les falta poquito), escribiendo sobre esto y reclamando esto, sin obtener más resultado que la animadversión del munícipe de turno (ajenos o no tanto). Por eso (y por más cosas), creo tener cierta idea de lo que digo, y me reitero en mi apreciación inicial sobre la certeza y la oportunidad de tus palabras, Antonio.
    Hace muchos días que pasaron los 100 días (esos tan simbólicos como estériles). Y el paradigma no cambia. Habrá que comenzar a seguir insistiendo.

    Manolo J. Parodi Álvarez

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