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Domingo 19 de agosto de 2018

Puerto Real en la Historia

Puerto Real en la historia

PATRIMONIO PERDIDO

"Hitos de nuestro Patrimonio que, tras ser conocidos, tras haber formado parte de nuestra realidad, de nuestra memoria colectiva, terminan por engrosar las listas de los tesoros perdidos"

30 de junio de 2012

Nº Comentarios

9

No se trata de que queramos traer a colación títulos relativamente sugerentes como forma de atraer la atención del amable lector. No es nuestra costumbre, ciertamente, servirnos de lo que cabría considerar como “trucos publicitarios” (elementales si se quiere, pero trucos y publicitarios en fin de cuentas) para asegurarnos (en la medida de lo posible) que más personas se interesen por las líneas que suceden al titular de los artículos.

Muchas veces, al tratar sobre temas de Historia (sean de nuestra ciudad o de otro lugar), y muy especialmente cuando focalizamos nuestra atención en unos u otros elementos de nuestro Patrimonio Histórico (especialmente del inmueble) nos centramos en lo que “fue y sigue siendo”, en monumentos que aún nos acompañan y forman parte esencial del paisaje de la ciudad y del -por así llamarlo- “horizonte sentimental colectivo” de los ciudadanos.

Palacios, casonas, iglesias, conventos, edificios monumentales de la edilicia civil o militar, obras de ingeniería o de caminería antigua, o la misma estructura del viario histórico y su evolución en el tiempo, son cuestiones y elementos susceptibles de ser objeto de nuestro interés y atención, y ello más especialmente aún cuando forman parte de nuestro imaginario colectivo de manera tangible, de manera evidente, de la manera sólida en que lo hacen las cosas que están vivas, que podemos tocar más allá de lo metafórico.

Pero algo análogo sucede -hasta cierto punto- con las cosas que ya no forman parte de nuestra realidad cotidiana. Los hitos de nuestro Patrimonio que, tras ser conocidos, tras haber formado parte de nuestra realidad, de nuestra memoria colectiva, terminan por engrosar las listas de los tesoros perdidos parecen gozar de un plus de carga emocional, de prestigio, de fuerza en la mente de un cuerpo social, y pasan a convertirse en un referente perdido, en una suerte de “Atlántida” en pequeña escala, que a todos pertenece precisamente quizá con más fuerza porque resulta igualmente inalcanzable para todos.

No entraremos a considerar ahora todo lo perdido en el contexto de Puerto Real, no sólo porque no es cuestión de ponerse pesimistas. Ya don Antonio Muro hablaba de Puerto real como “el pueblo que tuvo”. Pero nada más lejos de nuestra intención que fomentar el desaliento: tratamos precisamente de difundir los valores de nuestra Historia y nuestro Patrimonio Histórico como forma de contribuir a su protección, a su defensa y salvaguarda por el mecanismo de tratar de extender el conocimiento sobre los mismos (sólo se ama lo que se conoce: creemos en ello firmemente).

Y no es ésa nuestra intensión porque -además y desde un punto de vista de corte estrictamente material- sería harto difícil condensar en este espacio breve -y en este formato- la “Historia en negativo” (valga la expresión) de una pérdida histórica (valga ahora la redundancia).
Factores que provocan la mengua de nuestro Patrimonio son el tiempo (que todo lo erosiona y desgasta, que triunfa sobre todas las cosas materiales, sobre todas las cosas humanas), la propia mano humana (por acción, inacción, incuria o dejadez, mala voluntad o desconocimiento, interés o desinterés, ambición, codicia o inexperiencia), sin olvidar la acción de las fuerzas naturales desatadas.

Sí, a veces también tienen mucho que decir en la Historia los fenómenos naturales, especialmente cuando se trata de manifestaciones de índole violenta y repentina, y la provincia de Cádiz ha conocido algunos ejemplos, casos y situaciones de lo que estamos señalando a lo largo de los últimos siglos de su recorrido histórico, como el terremoto de Lisboa y el consiguiente tsunami, que asoló estas costas a mediados del siglo XVIII, o el terremoto y tsunami asociado que en la segunda mitad del siglo IV d.C. golpeó las costas gaditanas y terminó acentuando la decadencia de lugares como la Gades tardorromana, o la ciudad industrial y pesquera de Baelo Claudia (Bolonia, en Tarifa), fuertemente azotada por este fenómeno natural y que tendría en el mencionado tsunami la causa última de su consunción como ciudad y el principio de su final como núcleo histórico habitado con entidad.

Puerto Real ha conocido (y conoce aún) una gran merma patrimonial. Desproporcionada, quizás y más fácilmente explicable gracias al rol histórico de este espacio privilegiado, y a los avatares del mismo, la Bahía de Cádiz; y ello sin olvidar las destrucciones históricas de la Villa en 1702 (Guerra de Sucesión) y 1810-12 (Guerra de la Independencia).
Así, desde época prehistórica (de lo que da fe, por ejemplo, un jalón de nuestra Arqueología y nuestra Historia como es el yacimiento prehistórico de El Retamar), hasta prácticamente nuestros tiempos, no son pocos los elementos de nuestro Patrimonio Histórico local (del Patrimonio Histórico del territorio de Puerto Real desde milenios antes de la Fundación de la Villa en 1483) que, por unas u otras razones, han desaparecido tras ser conocidos o han se han asomado sólo fugazmente a las páginas del devenir de la ciudad para sumirse en la oscuridad de forma casi inmediata.
Elementos desaparecidos de nuestro Patrimonio son algunos tales como la iglesia de San Benito vieja, la capilla de San Andrés (en la plaza de la Iglesia), la iglesia de San Juan de Letrán (en la actual calle Sagasta), la capilla de San Roque (en la plaza de Jesús), el histórico chalet de Comes (junto a Las Canteras, en el Paseo de María Auxiliadora), la Casa de la Marquesa (a no confundir con la histórica “Casa de la Marquesita”, sede hoy del Archivo Municipal como antes lo fuera de la Universidad Popular, y quién sabe mañana…), en la Ribera del Muelle, en la confluencia de las calles Rosario y Amargura, o la Caja de Agua del Muelle (víctima reciente de la incuria municipal), o yacimientos arqueológicos (del casco histórico o de su entorno más o menos inmediato) de los que en algunos casos sólo sobreviven noticias de su aparición, manifestada en forma de estructuras -unas, pocas, veces- o en forma de materiales muebles (cerámica, monedas, materiales pétreos), las más de las ocasiones.

Son informaciones que nos hablan de la realidad del poblamiento en el territorio de Puerto Real en épocas romana e inmediatamente prerromana, y que pueden ser en relación no sólo con yacimientos arqueológicos conocidos, estudiados y excavados (total o parcialmente) como el de El Gallinero (y otros del casco histórico)(1) , sino también con elementos singulares como el epígrafe funerario romano de la joven Optata Erennia (del que hemos tenido ya ocasión de ocuparnos en otro lugar y al que reservaremos un espacio en esta serie en próximos artículos), aparecido en Puerto Real.

Hay jalones de nuestro Patrimonio Histórico y Arqueológico que resultan irrecuperables (como los yacimientos devastados por cualquiera de los agentes que hemos señalado con anterioridad); hay otros que esperan una revisión (como los yacimientos arqueológicos “conocidos” a los que hemos hecho referencia (en otros textos) y que podrían aún ofrecer mucha información, considerados con métodos actuales. Y hay mucho término municipal por reconocer y por estudiar (sin menoscabo de trabajos anteriores, que pueden necesitar una puesta al día) (2) …

Hay piezas singulares (elementos muebles) que “aparecieron” hace 20 años, fruto de una quimera y de un enorme desconocimiento (así como de un grandísimo interés, pero no por la Arqueología) municipales, y que llevan todo ese tiempo “desapareciendo” y “rodando” (son los “rolling stones”, literalmente las “piedras rodantes”, de Puerto Real, al parecer), sin que se sepa si tenemos o no tenemos colección arqueológica municipal en Puerto Real, si esas piezas (las de la antigua colección arqueológica que se presentó a bombo y platillo en 1991 en la iglesia de San José) existen o se han volatilizado, y qué ha pasado (y pasa) con ellas…

Y hay, sin lugar a dudas, mucha tarea por hacer en el campo del conocimiento de nuestro pasado, en el estudio de nuestro Patrimonio Histórico, Monumental y Arqueológico.

Aunque esté feo decirlo, en nuestro caso particular tratamos de aplicarnos lo que decía el torero: “se hace lo que se puede”.


1) Hemos tratado este tema con anterioridad en diversas ocasiones (no sólo en PRW); señalaremos las referencias a los artículos de nuestra autoría publicados en esta misma serie que se acercan a esta cuestión de los yacimientos arqueológicos en el casco histórico portorrealeño; así, véase por ejemplo: “Vestigios de Roma en el casco urbano de Puerto Real” (17.IX.2011), o “El Patrimonio Arqueológico de Puerto Real. Breves reflexiones” (07.I.2012).

2) De la Carta Arqueológica de Puerto Real, que no entendemos por qué no se realiza tras haber recibido un notable impulso en los últimos tiempos, habría que ocuparse en algún artículo, lo que no descartamos.


Imagen de portada: Calle San Miguel. Claustro Viejo.

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9 Comentarios
  • PATRIMONIO PERDIDO 30 de junio de 2012 11:33, por DIEGO

    El historiador,como el científico o el artista tiene,por lo común, una visión más amplia que el ciudadano medio.
    "Se hace lo que se puede" que es, ni más ni menos ,que marcar el camino.Por desgracia los políticos siguen sus propias reglas ya sean ideológicas o de intereses.
    Manuel lo que mejor define el skyline del Puerto Real actual son los bloques de pisos de las esquinas.
    Me gustaría un cambio de mentalidad en nuestros gobernantes aunque lo veo difícil,luego se inagura el IES Manuel J Parodi y así hemos cumplido.

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    • PATRIMONIO PERDIDO 2 de julio de 2012 14:16, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Muchas gracias, "DIEGO", por tus palabras (lo del IES me parece un poco excesivo, la verdad..., pero se agradece el comentario).
      Sí, es cierto: para que las cosas mejoren es imprescindible un cambio de paradigma, pero esto no sucederá desde arriba. Sólo la sociedad civil tiene en sus manos cambiar las cosas (llamadme iluso...), y sólo la exigencia del cuerpo social logrará hacer que las cosas cambien.
      Mientras se siga atendiendo más la vanidad que la realidad, y mientras quien dijo digo -puesta la gorra de plato con estrellitas- cambie de discurso y diga Diego, no llegaremos a nada.
      Por eso creo firmemente en que hay que seguir lloviendo para que el campo empape...

      Un cordial saludo.

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  • PATRIMONIO PERDIDO 30 de junio de 2012 17:06, por Jesús

    Lo que es triste es la falta de interés de las autoridades en general. Recientemente visité la ermita de "San Ambrosio", de origen romano-visigoda, en las cercanias de los Caños de Meca, tras haber leído que se le había sometido a una restauración. Bien, mi sorpresa fue enorme al ver el estado de abandono el cual se hallaba,y en el que ya habían aparecido los vándalos de turno. No se trata de gastar el dinero por que si, sino de invertir.....

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    • PATRIMONIO PERDIDO 2 de julio de 2012 14:25, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Como le comentaba a "DIEGO", y al hilo de tu comentario, amigo "Jesús", mientras la sociedad civil no aumente sus niveles de exigencia, de reflexión y de espíritu crítico, las cosas no mejorarán.
      El caso que presentas, de la ermita visigoda, es parangonable en Puerto Real a cosas como el Horno Romano de El Gallinero: sólo la presión ciudadana (y las reiteradas denuncias en los medios de comunicación, por ejemplo) consiguieron convencer a los gestores públicos locales de la necesidad de recuperar para todos un sitio histórico bimilenario (el Horno es del siglo I d.C., y estamos en el XXI d.C.) como el yacimiento romano de El Gallinero... Y en Puerto Real hay más casos como éste, y peores.
      Y no hay que rendirse a la mala voluntad, a la insidia ni al interés.
      Un saludo.

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  • PATRIMONIO PERDIDO 1ro de julio de 2012 11:30, por De Puerto Real

    Como siempre muy buen artículo Manolo. Nos pones al día de cuestiones que desconocíamos de nuestro pueblo. Muchas gracias

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    • PATRIMONIO PERDIDO 2 de julio de 2012 14:27, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Muchas gracias, "De Puerto Real", por tus palabras de ánimo.
      Como siempre digo, se hace lo que se puede.

      Un saludo cordialísimo.

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  • PATRIMONIO PERDIDO 3 de julio de 2012 11:52, por A. Cabral Mesa

    Está claro que hay que informar al ciudadano del lamentable estado del Patrimonio Histórico Arqueológico en general en todo el municipio. Muy buena crítica. Esperemos que lo que queda "quede" y haya oportunidades de investigación. Saludos.

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    • PATRIMONIO PERDIDO 3 de julio de 2012 21:21, por Manolo J. Parodi Álvarez

      Muchas gracias, Antonio, por tus palabras. Por tus palabras y por tu esfuerzo. Es una labor ardua, y no hay que dejarse vencer por las adversidades que se presentan. Ya se sabe: más corre el mastín que el galgo.

      Un saludo.

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  • PATRIMONIO PERDIDO 23 de julio 18:41, por valle gomez montesinos

    He oido hablar mucho de la marquesita y me gustaría saber si realmente pertenece a un título nobiliario y cual es y quién ha heredado dicho título.
    Gracias por su atención.

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